#ViajandoVoy Bruselas

Bruselas, además de ser la capital de Bélgica, es la principal sede administrativa de la Unión Europea, conocida por sus canales, sus galerías de arte y por tener la mejor cerveza y chocolate del mundo. Pero lo cierto es que Bruselas y en general Bélgica tiene mucho más. Si no quieres perderte ni una, sigue leyendo 😉

Su historia

Bélgica aglutina una gran historia debido a sus múltiples conquistas, por lo que no siempre ha sido un estado independiente como tal. Tras la derrota de Napoleón en Waterloo, (quien había ocupado la zona), Bélgica, Holanda y Luxemburgo fueron fusionadas bajo el nombre de Países Bajos. Y hasta 1830 Bélgica no obtuvo la total independencia. El estado fue nombrado como una monarquía parlamentaria y con Bruselas como capital.

Más tarde, en la Cumbre de Edimburgo de 1992, se decidió que la sede oficial del Parlamento Europeo fuese Estrasburgo pero que la mayoría de las actividades de las comisiones parlamentarias se desarrollasen en Bruselas, convirtiéndola en un punto de unión internacional.

Imprescindibles

Como en muchos países del norte, el día y la noche cambia radicalmente, sobre todo en lo referido al ruido. La ciudad es más silenciosa y tranquila durante el día, mientras que por la noche se puede convertir en una gran fiesta.

En cuanto al idioma, las lenguas oficiales del país es el neerlandés, el alemán y el francés, aunque el más hablado en Bruselas es el último. Aún así, al ser un país bastante cosmopolita casi toda la población habla inglés y cada vez más español.

Es importante avisar que el horario comercial es bastante limitado y las tiendas y museos no suelen estar abiertas más allá de las seis de la tarde. En los restaurantes, la hora de comer es a partir de las 12 y la de cenar en torno a las 8 de la tarde aunque siempre se encuentran excepciones.

Si queremos hacernos una idea de los precios, debemos saber que Bruselas se considera una ciudad cara pero también es cierto que a la hora de salir a comer encuentras precios de todo tipo.

Transporte

Bruselas dispone de dos aeropuertos:

  • El aeropuerto internacional, al Norte, se encuentra a 14 km  de la ciudad.
  • El aeropierto de Charleroi, al Sur, está a 46 km.

Hay múltiples formas de moverse por la ciudad: en taxi (media de 1,35€/km) o Uber (1, 25€/km), autobus, tranvía o metro. Estos tres últimos comparten las tarifas, es decir, el billete nos sirve para cualquiera de los transportes. Puedes comprar un número de viajes concreto (con hasta 10 billetes sencillos por 14€) o un abono ilimitado de uno, dos o tres días. Eso sí, la validez del billete diario, por ejemplo, cuenta dentro del mismo día y no en un periodo de 24 horas desde que se compra el billete, como podría imaginarse. Puedes consultar más sobre precios y variedades en Guía Nómadas de Bruselas.

Cuándo ir

Bélgica es una zona fría donde los meses de diciembre, enero y febrero se puede llegar a alcanzar varios grados bajo cero. Por ello se recomienda visitarla en primavera-verano, época en las que se encuentra en una media confortable de 20º. Sin embargo, al ser temporada alta los precios suben considerablemente mientras que en el mes de diciembre, por ejemplo, puedes encontrar billetes de avión desde 15€. Todo depende de valorar pros y contras y estar atento a las diferentes ofertas que salen durante el año.

Qué comer

Bruselas es la ciudad de la cerveza, ya que Bélgica es el primer productor mundial de esta gran bebida. Por ello, no te extrañe si la cerveza puede en ocasiones salir más barata que el agua. La marca más conocida es la Stella Artois y la cervecería por excelencia el Delirium Tremens.

También es conocida por sus chocolates, siendo el chocolate belga de gran renombre. Además, los escaparates de las bombonerías son verdaderas obras de arte…

Otro manjar propio de la ciudad es el gofre (o wafles), del cual encontrarás puestos por toda la ciudad. Los hay de dos tipos: de Lieja (más pequeños y crujientes) y los de Bruselas.


Algunos de los platos más típicos de la zona son:

  • Carbonnades flamandes: se trata de una carne jugosa estufada con cerveza belga que suele ir acompañada de patatas fritas.
  • Los mejillones: también se sirven con patatas fritas y se recomienda pedirlos a la marinera.
  • Jambonneau moutarde à l’ancienne: es codillo de cerdo con salsa de mostaza servido al punto.
  • Stoemp: es una salchica típica de la zona cocinada a la brasa con puré de patatas y verduras.
  • Las croquetas de camarones: es otro plato común en su cocina.

¡Y no te vayas sin probar uno de sus cucuruchos de patatas fritas en Fritland!

Qué ver y sentir

Ya que Bruselas no solo es monumentos que visitar, te traemos un listado de cosas que hacer, ver y sentir:

  • Disfruta de un gofre en la preciosa plaza del Grand Place, donde se ubica el ayuntamiento (S. XV). la antigua residencia de la familia real y las casas gremiales.
  • Hazte una foto con el Manneken Pis, la famosa estatua de un niño haciendo pis que suele ir disfrazada.
  • Visita el museo de los Instrumentos Musicales (con hasta 7.000 variedades diferentes)  y sube hasta su azotea para disfrutar de las vistas.  Asimismo su edificio te llamará la atención, ya que es una joya arquitectónica del Art Noveau (de 1899)
  • Pasea por el Parque del Cincuentenario que conmemora los 50 años de la independencia belga.

  • Visita la catedral de San Miguel y Santa Gúdula, de estilo gótico, la cual tardó dos siglos en construirse (entrada gratuita)
  • Entra en el Parlamento Europeo (abierto todos los días de forma gratuita)
  • Piérdete en el mercadillo (en fin de semana) de la Place du Grand Sablon y acércate a la Catedral Notre Dame du Sablon. Si no te pilla en fin de semana, siempre puedes ir a la Place du Jeu de Balles que tiene un impresionante mercadillo de lunes a domingo.
  • Métete en la piel de un antiguo burgués en las Galerías Reales de Saint Hubert (S. XIX)

  • Encuentra sus rincones de arte urbano al estilo Cómic en barrios como Les Marolles.
  • Disfruta con los más pequeñlos de la MiniEuropa, una exposición en miniatura de los principales monumentos de los países europeos.
  • ¡Y justo al lado tendrás la última y más conocida foto en Bruselas al lado del Atomium! Es una estructura de 102 metros de altura (está permitido subir a la cima)

¡Importante! Muchos de los museos de Bruselas tienen entrada libre el primer miércoles y primer domingo del mes 😉

Por otro lado, cabe decir que todo buen viajante al que le guste explorar más allá, debe aprovechar la visita y dar un salto también a las bellas ciudades de Brujas a la que es fácil acceder en tren a una hora de distancia. Merecerá la pena añadir un día más en el viaje por ver sus coloridas y tradicionales casas.

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