Origen de expresiones que siempre utilizas y no sabías su significado

La lengua española, con siglos de historia, tiene una inmensa riqueza lingüística. Si bien la lengua ha ido enriqueciéndose conforme surgían nuevas necesidades de expresión. Frases hechas, anglicismos y hasta palabras inventadas se han integrado en nuestro día a día para ayudarnos a explicar aquello antes no requería explicación. Es por ello que muchos dichos de antaño que para nosotros no tienen aparente sentido, son en realidad consecuencia de una historia u ocurrencia de su época.

Tirarse a la bartola

Aunque bartola se dice coloquialmente a la barriga , la expresión procede de las fiestas de San Bartolomé, celebración al término de las cosechas que representaban un periodo de descanso para los jornaleros, quienes se ‘tumbaban o tiraban a la bartola’

¡Esto es Jauja!

Si bien nos referimos a ‘jauja’ como un lugar donde todo sale extremadamente bien y está dispuesto para el disfrute del que se encuentra en él, lo cierto es que el lugar existe realmente: Jauja es capital de la provincia de Jauja, en Junín. Un lugar que según cuentan, el conquistador Francisco Pizarro visitó y tras una grata experiencia gracias a su gran cantidad de alimentos y un clima perfecto, Jauja se hizo famosa.

Montar un pollo

Cuando hablamos de «montar un pollo» nos referimos a armar un escándolo. La palabra poyo procede del latín podium. El podio era un lugar en alto donde se subían los oradores para pronunciar sus discursos, lo cual solía terminar en grandes disputas. Aunque la palabra ha ido deformándose pareciendo referirse a pollo como ave, en realidad este es su origen.

A buenas horas, mangas verdes

Los mangas verdes o Santa Hermandad, eran el cuarpo policial español de la época de Isabel la Católica (S. XV) que tenían la mala fama de acudir siempre tarde a la llamada. Tal era su reputación que esta expresión se terminó haciendo un dicho común de nuestra lengua.

Me importa un pito

Para decir que algo nos importa poco o nada utilizamos esta expresión refiriéndonos sin quererlo al pífano o pito, el muchacho que tocaba dicho instrumento en el ejército en la época de los Tercios de España en Flandes. Al jóven le pagaban poco y se consideraba el último eslabón del ejército.

Y tú, ¿conoces el origen de alguna otra expresión coloquial?

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