10 consejos de AECOC para luchar contra el desperdicio de alimentos

La campaña ‘La alimentación no tiene desperdicio’ es una iniciativa impulsada por la Asociación de Fabricantes y Distribuidores en colaboración con más de 350 empresas con el objetivo de reducir el desperdicio de alimentos en nuestro país. Cada año, la asociación organiza distintas iniciativas para la prevención, aprovechamiento y concienciación tanto con empresas como consumidores.

Además, en la web oficial del proyecto podemos encontrar recetas y distintos tips para que, con la colaboración de todos, podamos luchar contra el desperdicio de alimentos:

1. Planificación

Aunque pueda parecer evidente, es algo que a muchos nos cuesta hacer. Para empezar con buen pie coge un papel y boli, revisa los alimentos que ya tienes y organiza un menú semanal para que puedas organizar recetas aprovechando lo que ya tienes e ir al supermercado para comprar lo que falte. ¡Aquí no se tira nada!

2. A paso lento

Las prisas no son buenas consejeras a la hora de hacer la compra. Tómate tu tiempo, disfruta del paseo y así podrás pensar con más claridad qué es lo que realmente necesitas en ese momento.

3. Caducidades

Fíjate en las fechas de consumo preferente y caducidad. Más aún si tienes previsto irte de viaje o en casa solamente eres tú el que come yogurt, así podrás saber también qué cantidad comprar para que te dé tiempo a consumirlo.

4. Segundas oportunidades

‘Lo imperfecto’ también es consumible. Tal y como nos recuerda AECOC las frutas y verduras no tienen por qué tener un aspecto impecable para poder ser consumidas. ¿No te ha pasado alguna vez que la cáscara de un plato se veía marrón y fea y al abrirlo estaba perfecto? Échale un segundo ojo a tus alimentos para ver si puedes darle una segunda oportunidad.

5. Orden y limpieza.

Como si de la mismísima Marie Kondo se tratase, el orden y la limpieza es imprescindible para saber qué tenemos en la nevera y cuánto tiempo tenemos para consumirlo.

6. Cocina de aprovechamiento

Esto no es ningún secreto que nuestras madres y abuelas no conociesen ya. Hacer croquetas con la carne del puchero o hamburguesas vegetarianas con algo de verdura y legumbres que nos sobren. Hay miles de opciones y si te encuentras escaso de ideas, en la web de ‘Alimentos sin desperdicio’ puedes encontrar inspiración.

7. Cada cosa en su lugar.

O en este caso, cada alimento. Ayúdate de envases y divisores para organizar adecuadamente tu nevera. Los huevos, la leche, la mantequilla, la fruta y las legumbres frescas en una zona menos fría. En zonas con temperaturas más bajas guarda la carne, el pescado, la charcutería, cremas, postres lácteos y descongelados.

8. Be cold, my friend

La nevera es tu mejor amiga. Sobre todo en verano, lo mejor es conservar la fruta y verdura en la nevera para que aguanten mejor y además estará más fresquita 😉

9. Lo justo y necesario

Pide lo que necesitas. Nos ha pasado muchas veces. Después de horas andando o atareados, llegamos al restaurante con un hambre inmensa y pedimos mucho más de lo que realmente podemos comer. Pide raciones adecuadas y recuerda que si después te quedas con hambre, siempre puedes pedir una fruta o una tapilla más para matar el gusanillo.

10. Con la cabeza alta

Sin vergüenza ninguna. Si ha sobrado comida, no hay por qué tirarla. Antes de que acabe en la papelera, pide que te la preparen para llevar y podrás disfrutar de ese magnífico plato un día más.

Ahora que tienes todo lo imprescindible para ser un aprovechador de 10, te animamos a visitar la web y redes sociales del proyecto ‘Alimentación sin desperdicio’ donde puedes encontrar concursos, recetas, tips y mucho más.

Y recuerda que si lo que necesitas es un pequeño snack para saciar la comida y coger fuerzas para continuar el día, las máquinas expendedoras de snacks de Alliance Vending siempre estarán ahí para echarte una mano 😉

5 tips sencillos para volver sin estrés a la oficina

Llega septiembre y muchos vuelven de vacaciones a la rutina, con trabajo acumulado, reuniones pendientes y muchos asuntos por retomar que nos pueden causar estrés al principio. Para ayudarte con la vuelta, te proponemos algunos tips para tenerlo todo bajo control.

Comienza el día con buen pie

Antes de ir a trabajar, preocúpate de haber descansado correctamente. Despiértate con tiempo, para no empezar con prisas el primer día. Haz algo que te alegre o te relaje antes de ir a trabajar como tomar un café, leer, escuchar música, dar un paseo hasta el trabajo o meditar. La forma en la que empiezas el día no es determinante pero te ayudará como primer empujón para lo que está por venir.

Ponte al día, pon orden

Lo primero de todo es posicionarse. LLegar a la oficina y poner todo en orden. ¿Qué queda por hacer y qué nos hemos perdido? Punto por punto vamos anotando todas las tareas pendientes, nos organizamos y vamos atando cabos paso a paso. Seguramente tengamos muchas cosas pendientes por hacer pero con orden y calma. Y no olvides tener también ordenada tu mesa, tus papeles y tus carpetas. Dedicar los primeros quince minutos a poner orden te hará perder mucho menos tiempo durante el día.

No luches contra el enemigo

Una situación de estrés es de por sí ya difícil manejar pero más si intentas luchar contra ello. Pelear por sacar el nerviosismo y ansiedad en un momento complicado es contraproducente. Debemos aceptar que el estrés es a veces inevitable e intentar lidiar con él de la mejor manera. Obligarnos a estar tranquilos o estar enfadarnos porque no somos capaces de relajarnos solamente nos traerá más problemas. Intenta despejar tu mente, buscar el lado humano o humorístico de la situación y avanzar.

Respira y cuenta hasta diez

Cuando llegue ese momento de nerviosismo, intenta parar un minuto. Sal al baño o a tomar algo en la máquina expendedora de café. Respira hondo y pregúntate por qué estás nervioso y si realmente te sirve de algo estar así. Céntrate en ir paso a paso haciendo todo lo posible por actuar correctamente, sin prisa pero sin pausa y preocúpate solamente por aquello que puedes controlar.

Conoce tu mente, conoce tus habilidades

Tal y como explica el neurocientífico Daniel Levitin en una charla TED, el estrés es una reacción natural de nuestro cuerpo para sobrevivir. Si estamos ante un peligro, no tenemos tiempo de pensar racionalmente, debemos actuar al instante y nuestro cerebro bloquea todo pensamiento racional para dar pie al impulso. Pero afortunadamente, en las situaciones normales del día a día, no tenemos que huir de ningún león. Debemos ser conscientes de que estamos estresados y que nuestro cerebro en ese instante no nos deja pensar con claridad. Somos más productivos y gestionamos mejor nuestras decisiones cuando estamos felices y calmados y por ello debemos buscar aquello que calme nuestro cerebro para que entienda que no estamos en una situación de peligro, que todo va bien y que podremos avanzar mejor si estamos calmados.

Lidiar con el estrés en situaciones tensas es a veces complicado pero con estos pequeños tips y una buena perspectiva podemos conseguir mucho. Y a ti, ¿qué te ayuda a liberar estrés?

Amamos las expendedoras y la buena comida. Hablamos de lo que nos apasiona y te lo contamos desde nuestro particular punto de vista.